<div><span style="font-size: 18px;">Los metarrelatos políticos son narrativas que pretenden dar sentido global a la historia, sociedad o experiencia humana, estableciendo marcos amplios sobre qué es justicia, el poder, el progreso o la verdad. Estas narrativas funcionan como relatos legitimadores, ya que justifican instituciones, valores y formas de organización sociopolítica presentándolas como naturales, necesarias e inevitables. </span></div><div><span style="font-size: 14px;"><br></span></div><div><span style="font-size: 18px;">Por ejemplo, el marxismo es un metarrelato que explica que la explotación de la clase obrera es estructural a cualquier forma de capitalismo, y para que haya una sociedad justa se necesita aspirar a la emancipación global del proletariado y la superación de la sociedad de clases.</span></div><div><span style="font-size: 14px;"><br></span></div><div><span style="font-size: 18px;">En el contexto de la posmodernidad, muchos movimientos políticos y sociales se han mostrado escépticos ante este tipo de narrativas y han abandonado la aspiración de construir metarrelatos universales. En su lugar, han privilegiado relatos contextuales, centrado en experiencias concretas que ponen el foco en formas específicas de opresión sin pretender integrarlas necesariamente en una narrativa única ni totalizante del cambio político o social.</span></div><div><span style="font-size: 14px;"><br></span></div><div><span style="font-size: 18px;">Por ejemplo, los feminismos contemporáneos han sustituido la búsqueda de una teoría universal por narrativas fragmentadas con las que explicar las afectaciones específicas a mujeres particulares (mujeres racializadas, queer o indígenas), tomando acciones políticas descentralizadas para generar cambio.</span></div>